Descubre Bali con sus 10 experiencias más auténticas

Descubre Bali con sus 10 experiencias más auténticas

Bali, ese destino del sudeste asiático al que parece que todo el mundo ha ido pero la mayoría quiere repetir.

Al contrario que mucha gente, para nosotros esta isla no fue la primera parada de Indonesia, sino que ya nos habíamos recorrido otras tres antes.

Durante el mes anterior, habíamos estado de ruta por la isla de Flores, adentrándonos en las selvas de Ketambe para ver orangutanes en libertad y paseando por templos maravillosos en Yogyakarta.

Llevábamos un montón de experiencias únicas e inolvidables acumuladas que nos hacían mirar con recelo lo que nos pudiera ofrecer “de nuevo” la isla de Bali. Pero pronto descubrimos que, a pesar de ser la más turística y explotada por extranjeros, Bali tiene un encanto difícil de igualar.

Inicialmente teníamos pensado estar sólo dos semanas en esta pequeña isla pero al final nos quedamos un mes. Varios factores influyeron en esta decisión: las distancias engañan mucho y son más largas de lo que te imaginas, hay bastantes cosas que ver aparte de la ruta típica y, ya más personal, justo estábamos en Bali cuando pasó el terrible terremoto en Lombok, por lo que no pudimos visitar esa isla como teníamos pensado.

Al final nos quedamos bastante más tiempo de lo previsto en Bali y ¡nos quedaron un montón de cosas por hacer!. Pero sí que podemos decir que nos conocemos bastante bien la isla. Por eso hemos decidido crear una lista de los sitios y experiencias que más nos han gustado.

Una lista que no va de todos los templos increíbles que puedes visitar o de las mejores playas para hacer surf, va de las experiencias y sitios que más nos marcaron ya fuese por la autenticidad del sitio o por la experiencia que tuvimos allí.

Por lo que, si eres del perfil de ir por libre, te gusta la naturaleza y sumergirte en la cultura local, en este post encontrarás ideas diferentes para disfrutar de Bali al 100%.

10 experiencias auténticas que no te puedes perder en Bali

  1. Bañarte y hacer surf en la playa de Jimbaran

Situada justo al sur del aeropuerto de Denpasar, la playa de Jimbaran es una de las playas más largas de Bali.

Está bordeada por un montón de resorts y restaurantes pero, al ser tan grande, no te da esa sensación de agobio que puedes encontrar en Seminyak o Kuta.

Tienes espacio para andar libremente, extender tu toalla y no tener a cien personas a tu alrededor. Desde luego no es la playa más bonita, pero ofrece actividades que para nosotros eran muy atractivas.

Por ejemplo, si eres un principiante o tienes un nivel medio haciendo surf, esta playa es perfecta. Se trata de una playa de arena y el oleaje no es tan fuerte como en sus vecinas más al sur.

Probando el surf en Jimbaran
Probando el surf en Jimbaran
La primera mariscada de nuestras vidas
La primera mariscada de nuestras vidas

En estas últimas, es donde encuentras a los surfistas profesionales surfeando tubos y olas inmensas, así que solo por el espectáculo merece la pena ir.

Pero, si te atreves a surfear con ellos/as en ese área, ten en cuenta que son playas de coral y que si te caes no lo haces en el “blandito” de la arena de playa.

Otra actividad, esta vez gastronómica, de la que puedes disfrutar aquí es la de comer mariscadas a muy buen precio. Hay bastantes restaurantes a pie de playa con varias opciones, y se llenan cada noche. Creo que no hemos comido tanto marisco por tan poco ¡en la vida! y la calidad es muy buena.

Por otro lado, si quieres ir a un sitio con menos gente fuera de la playa, a escasos minutos se encuentra el mercado de pescado donde puedes elegir el pescado/marisco que te quieres comer y te lo cocinan allí mismo.

  1. Visita a la cascada Git-Git

De camino a la playa Lovina, al norte de la isla, se encuentra esta maravillosa cascada.

Seguro que habréis oído hablar de la cascada Tegenungan, cerca de Ubud,que es famosa por su tamaño y por su localización.

A nosotros Tegenungan no nos entusiasmó mucho, no sabemos si fue por la cantidad de gente que había cuando fuímos o por el calor sofocante que hacía ese día.

De todas formas, la cascada Git-Git es más o menos igual de tamaño, hay mucha menos gente (más difícil de llegar) y tiene el aliciente de que puedes ver más de una cascada en la misma zona.

La enorme cascada Git-Git Bali
La enorme cascada Git-Git
Las Twin Falls Bali
Las Twin Falls

Para acceder a ella tienes que andar unos diez minutos desde el aparcamiento y atravesar un puente que, si giras a la derecha y vas para abajo te lleva a la cascada Git-Git.

Nuestro consejo es que, después de hacer eso, gires hacia la izquierda en el puente y subas hacia arriba. Te encontrarás con otro puente, atraviésalo y al final, escondida, verás la Twin fall.

Es tan fácil acceder a esta última y hay tan poca gente que lo hace que hasta sorprende. El conjunto de la impresionante Git-Git y de la Twin Fall hacen que esta zona sea nuestra favorita si quieres ver cascadas.

Pero, si ves que estás justo de tiempo y que no te da tiempo llegar hasta allí, te recomendamos en vez de la Tegenungan, que vayas a la Kanto Lampo. Es muy accesible desde Ubud y tiene mucho encanto.

  1. Ver el Templo Pura Ulun Beratan y subir a la colina de Gobleg

Pensando en el itinerario de Bali seguro que te ha sido difícil filtrar la cantidad de templos que hay en esta isla. A no ser que tengas meses, no los verás todos. Por eso es importante tener una lista de templos obligatorios y partir desde ahí.

Para nosotros éste es uno de ellos. El Pura Beratan es uno de los templos más visitados, pero el complejo vale la pena. Tiene magníficas vistas al lago y suele haber ceremonias cada día. La diferencia de este templo con otros de la isla es que, además de la sublime belleza del templo, a escasos kilómetros te puedes adentrar en las montañas y disfrutar de unas vistas espectaculares.

Ceremonia Balinesa con ofrendas en Pura Ulun Beratan
Ceremonia Balinesa con ofrendas en Pura Ulun Beratan
Vistas espectaculares desde la colina de Gobleg
Vistas espectaculares desde la colina de Gobleg

Subiendo al mirador de Gobleg, verás el templo Bertan y todo el complejo desde todas las perspectivas y además, una vez llegas a lo alto del mirador, podrás ver a un lado el lago Beratán y al otro el Buyan.

Consejo: Si decidís venir aquí, os aconsejamos llegar por la mañana ya que esta zona al ser tan montañosa se nubla a menudo a medida que pasa el día. El complejo está muy cerca de la cascada Git-Git por lo que su visita, una vez estás ahí, es casi obligatoria.

  1. Ver la tradicional Danza balinesa Kecak

La danza Kecak es la más tradicional y popular de todas las danzas balinesas. Es la única que no utiliza instrumentos musicales y utiliza sin embargo, un coro de unos cien hombres que se sientan en círculo alrededor del escenario.

Un grupo de hombres cantan al unísono alrededor del fuego en la danza Kercak
Un grupo de hombres cantan al unísono alrededor del fuego en la danza Kercak
Bailarinas durante la danza Kercak
Bailarinas durante la danza Kercak

Con sólamente sus voces van entonando diferentes melodías según el momento de la historia que se represente, acompañados de movimientos corporales para dar más dramatismo a la escena.

La danza que representan es la de Ramayana, una historia hinduista. El argumento trata del rescate por parte del rey Rama, de su esposa Sita, que ha sido raptada por el rey Ravana.

En la actuación también se ven representados el dios Garuda y el mono blanco Hanoman, quienes ayudan a Rama a encontrar a Sita. La danza termina con la cremación de varias pieles de coco por parte de un jinete balinés a caballo.

Como arrebato final, este jinete se deja llevar por la intensa melodía de los Kecak y pasa sobre las brasas descalzo. Un espectáculo asombroso y único al que asistir, aunque la última parte te deje un poco con dolor de pies.

Consejo: Estas representaciones se encuentran en diferentes puntos de Bali pero nosotros os aconsejamos que vayáis en Ubud. Más barato y con menos gente.

  1. Tegallalang rice terrace

A menos de 10 km del centro de Ubud (dirección en este enlace), estas terrazas de arroz son un reclamo turístico muy popular. Muchos dicen que son las terrazas de arroz mejor conservadas de Ubud, precisamente por la cantidad de turistas que llegan cada día, pero nosotros no podemos opinar porque no visitamos a su rival y vecina, las Jatiluwitce rice terraces.

Un hombre trabajando en los campos de arroz de Tegallalan
Un hombre trabajando en los campos de arroz de Tegallalan
Montse trabajando el campo por un día
Montse trabajando el campo por un día

Lo que hemos oído de estas últimas es que son mucho más grandes, pero que depende de la zona donde camines están más embarradas. Para nosotros la gran diferencia que nos hizo decidir por las Tegallalang fue el tiempo del trayecto.

Para llegar a las Jatiluwitce tardas entre hora y media y dos horas, dependiendo del tráfico, sin contar la vuelta. Hecho que te limita mucho para visitar otras cosas el resto del día. Por otro lado, a las Tegallalang rice terraces llegas en media hora, y están muy cerca de otros lugares de interés.

Además, aunque estas últimas sean más pequeñas, son bastante extensas para caminar y no estar agobiado con gente alrededor. Nosotros fuimos en temporada alta y vimos a mucha menos gente de lo esperado. Te decidas por una o por otra, las terrazas de arroz en general son un espectáculo.

Consejo: Si dentro de tu itinerario está ir a Amed, al noreste de Bali, también encontrarás un montón de terrazas de arroz de camino, y ahí sí que las disfrutas completamente solo.

  1. Subida al monte Batur

Situado a un poco más de hora y media de Ubud, es el trekking por excelencia de la zona. Indonesia es un país con infinidad de volcanes y no te puedes ir de ahí sin hacer una ruta por uno de ellos.

Nuestra idea inicial era subir el Rinjani, en Lombok, pero como hemos explicado al principio el terremoto no nos dejó acceder a la isla. Como alternativa encontramos esta excursión y, a pesar de ir acompañados de mucha más gente de la que queríamos, ver el amanecer desde la cima fue una de las mejores experiencias que vivimos en Bali.

Amanecer en el Monte Batur
Amanecer en el Monte Batur
Después de 2 horas de trekking ¡llegamos a la cima!
Después de 2 horas de trekking ¡llegamos a la cima!

Cogimos un tour que te llevaba a las 2:00AM al inicio del trekking (esta vez nos dio pereza coger la moto). Una vez servidos con agua y desayuno empiezas a andar a la cima, una subida que, aunque estés a oscuras es muy sencilla.

Desde lo alto y en un día despejado como nos tocó a nosotros puedes ver el monte Agung (el más alto de Bali) y el Rinjani al fondo. Tuvimos tanta suerte con el tiempo que hasta pudimos divisar las islas Gili. Os dejamos el video porque una imagen vale más que mil palabras.

  1. Bañarte en las aguas sagradas del templo Tirta Empul

Otro de esos templos obligatorios para nosotros es el Tirta Empul. Se conoce también como el templo de las aguas sagradas, y es uno de los más antiguos en Bali.

Los balineses creen que las aguas que hay en las termas de este templo tienen poderes curativos por lo que es muy común ver a locales (y otros no tan locales) bañarse en sus aguas y dar ofrendas. Cada fuente de agua tiene un significado y, dependiendo de tu pregaria, deberás dirigirte a una u otra.

Las fuentes sagradas del Tirta Empul
Las fuentes sagradas del Tirta Empul
Desde el otro lado
Desde el otro lado

Una de las cosas que nos sorprendió fue que permiten a turistas y grupos organizados participar en este ritual, mientras cumplas con el código de vestimenta y muestres respeto. Sin duda es uno de los templos más interesantes que hay en Bali.

  1. Cena en el cafe Wayan

Por un precio razonable y una calidad exquisita, el cafe Wayan es un sitio magnífico para probar comida típica balinesa. Se sitúa cerca del Monkey Forest, en Ubud, y a parte de la calidad de la comida el sitio es precioso.

Deliciosa comida balinesa
Deliciosa comida balinesa
Mesa en el Cafe Wayan
Mesa en el Cafe Wayan

Quizás no lo parece desde fuera pero, una vez entras, te verás rodeado de jardines y mesas bajas. Normalmente en la entrada hay músicos tocando música balinesa y un buffet para aquellos que quieran probar un poco de todo. También hay opciones a la carta. El servicio también es muy bueno. Podeis ver las reviews en TripAdvisor.

  1. Playa Padang Padang

Al oeste del famoso templo de Uluwatu, se extiende una costa con playas paradisíacas perfecta para surfistas profesionales. La costa es bonita por el paraje natural que lo forma con acantilados de vértigo y coral por todas partes.

Disfrutando de la Playa Padang Padang
Disfrutando de la Playa Padang Padang
Playa Padang Padang
¡Relax!

Por esta zona pasamos varios días y quizás nuestra playa favorita sea esta, pero las playas Bingin o Balangan también merecen mucho la pena. La playa de _Padang Padan_g es pequeñita y tiene zonas de arena y otras de roca.

Las aguas son cristalinas y, aunque el suelo es de coral, puedes andar mejor por la costa en comparación con las anteriores. Las olas que se generan ahí son considerables por lo que siempre hay surfistas de nivel medio-alto ofreciendo espectáculo asegurado.

Al ser tan bonita se ha popularizado y suele haber bastante gente… pero a pesar de eso merece la pena ir, ¡y lo decimos nosotros, que siempre huimos de las multitudes!

  1. Visitar el Templo Taman Tirta Gangga

Situado a escasos kilómetros de la costa de Amlapura, es uno de los templos más modernos de la isla. Pero no por ello pierde su encanto, Tirta Gangga es un complejo de fuentes, piscinas y jardines que reverencian el agua, sagrada para ellos, que les llega de las montañas.

Saltando por las fuentes del Tirta Ganga
Saltando por las fuentes del Tirta Ganga
Boda balinesa en el Tirta Ganga
Boda balinesa en el Tirta Ganga

Es un sitio enorme y original en el que habitualmente se ofician celebraciones como bodas. Además, está emplazado en un terreno montañoso con infinidad de terrazas de arroz, por eso os recomendamos ir en moto para luego poder "perderte" por la zona.

Cuando nosotros estuvimos allí tuvimos la suerte de poder ver una boda, lo que hizo de esta visita algo aún más auténtico.